Las 10 diferencias del éxito en los negocios de salud y bienestar


¿Has iniciado tu negocio como coach, psicólogo o terapeuta y te asusta enfrentarte a un mercado saturado de competencia?

¿Te sientes cómo un profesional más del montón y no te ves con la confianza de aportar nada que otros no hayan hecho ya?

¿Miras siempre a tus grandes competidores con cierto complejo y no sabes qué valor diferencial puedes aportar tú al mercado?

Pues permíteme decirte que por suerte para ti: estás muy equivocad@.

Y te lo voy a demostrar en 10 claves que van a hacer que al terminar de leer este artículo, hayas transformado estas creencias limitantes en una visión de ti mismo como un profesional único, sin complejos y con la seguridad de que tu propuesta es tan válida, como la del mejor de los coaches, psicólogos o terapeutas que admires.

¿Sabes por qué? Porque ellos mismos están aplicando estos 10 secretos que te voy a desvelar ya. Sin más dilación.

1. Un verdadero propósito:

Una razón vital para crear tu proyecto. Tu negocio necesita alma, corazón y eso es lo que hará crecer el músculo de tu negocio. Y cuando digo músculo ya sabes a lo que me refiero ¿verdad? Eso es ¡Ingresos!

Cuando un negocio está bien alienado con lo que realmente nos hace vibrar por dentro, se nota porque se transforma en pasión y esa es la mejor manera de generar atracción de clientes.

No decidas tu enfoque de negocio por los servicios o programas que a otros les están funcionando, elige por lo que realmente a ti te motiva o te emociona cuando lo aplicas. Eso es lo que te hará destacar de verdad.

2. Especialización:

Piensa en tus referencias top de sector. ¿Son buenos en todo? Imposible.
Precisamente lo que les ha convertido en referencia es ser súper especialistas en una disciplina, habilidad o técnica concreta.

Elegir no es renunciar, es enfocar y acertar.

Tu especialización es el camino más corto para ganar autoridad y empezar a destacar.

3. Selección de clientes:

La selección de clientes a la que me refiero, además va más allá de tu especialización, es una cuestión de elegir a los clientes con los que de verdad quieres trabajar.

Decir no a determinados clientes, es acelerar la entrada de tus mejores clientes.

No es soberbia, es un signo de profesionalidad.

Existen técnicas y procedimientos para que esta selección cobre para tu cliente el verdadero sentido y ayude a aumentar el valor percibido que obtienen de ti y por tanto pagarán más por tus servicios.

4. Un método:

Tener un método propio es un valor diferencial que te sitúa en otra liga de profesionales.

No necesitas inventar la rueda. Tu método puede estar basado en lo que aprendiste de tus maestros, mentores, referencias, pero conviértelo en algo único de verdad.

Aporta algo que mejore el método que aprendiste.

Dale un carácter diferenciado que mejore la experiencia de cliente.

Personaliza un método genérico y probado para diferentes ámbitos, a la circunstancia específica de tus clientes.

Dale un nombre, una forma y una presentación que sea reconocible, notoria y claramente identificativa de la solución que ofrece.


Rafael Almansa Consultor

5. Programas y servicios concretos:

Que resuelvan problemas muy específicos. Que estén de verdad alineados con la circunstancia real de tus mejores clientes.

Sal de la generalidad de la mayoría de los coaches, psicólogos o terapeutas que exponen sus servicios como si fueran el temario de estudio de su formación académica, o los describen de forma generalista y sin profundizar en la circunstancia concreta de sus clientes o pacientes.

Hacer una carta de ventas de productos o servicios realmente eficaz requiere de una técnica de redacción específica, con una estructura y un desarrollo de contenido determinado.

No es fácil, pero la diferencia en contratación con respecto a una presentación de servicio corriente y habitual puede ser de 10 contra 1.

6. Hablar a la persona:

Tus clientes no son académicos. No saben su diagnóstico, ni su tratamiento.

Son personas que sufren un dolor emocional, mental o físico. Que anhelan un cambio, una transformación y solo conectarán contigo si primero has empatizado con su sufrimiento.

Olvídate de tecnicismos innecesarios, no eres mejor profesional por abusar de ellos, lo eres por hacerte entender y por entender mejor a tus clientes o pacientes.



7. Un yo más auténtico:

Cómo te acabo de decir, tus clientes son personas y lo que buscan son personas que les ayuden. Evidentemente que sean profesionales con conocimiento y capacidad contrastada, pero en ocasiones se nos olvida que:

Nuestra calidad profesional, siempre viene precedida por nuestra calidad humana.

Y no se me ocurre otro sector de mercado más sensible a esta afirmación que el tuyo.

Es bastante habitual en los emprendedores sufrir el síndrome del impostor. Puede que tú mismo lo estés sufriendo en este momento. Aquel que te dice que no eres lo bastante bueno como para ofrecer una solución real a tus clientes.

Que todavía no tienes los conocimientos suficientes para estar a la altura de otros.

Permíteme que te lo diga por segunda vez: ¡MENTIRA!

Lo que realmente hará que finalmente te elijan a ti entre 1.000 coaches o psicólogos será una sola cuestión, tu personalidad.

Por mucho conocimiento técnico que acumules, tu personalidad será siempre el valor decisivo para ser percibido como un profesional único.

8. Una identidad sólida:

Transforma esa personalidad en una identidad visual reconocible en tu plataforma online o soportes de promoción: colores, imágenes, tipografías, estilo de escribir, de mostrar tus productos y servicios que sea reconocible.

Tengo una larga experiencia creando identidad de marca para emprendedores, negocios y grandes empresas. Créeme, destacar y ser visible tiene que ver mucho con tener unas señas de identidad diferenciadas.

Se coherente con lo que eres y busca el estilo con el que realmente te sientas identificado. No se trata ni de imitar a otros, ni de impostar lo que no eres.

Se persistente y mantente firme en estas señas de identidad. El carácter de una marca se forja con el tiempo.

9. Ambición:

Trabajamos en un sector donde existe un cierto prejuicio sobre la ambición. En realidad creo que el problema real es que se toma un concepto equivocado de la ambición.

Otra creencia limitante: la ambición es mala.

Siento decirlo por tercera vez. ¡MENTIRA!

La ambición es un concepto inequívocamente positivo. Son nuestras creencias las que lo convierten en un término perverso.

Tus mejores clientes, los que de verdad están dispuestos a pagarte más por tus programas o terapias, buscan a un profesional muy ambicioso.

Un profesional con la ambición de ayudar a cuanta más gente mejor.

Un profesional con la ambición de ofrecer cada día mejor servicio.

Un profesional con la ambición de hacer crecer su negocio.

Un profesional que cobra por sus servicios una cantidad significativa porque el valor y resultados que ofrece son más que significativos.

Un profesional sin ambición, no despierta confianza. Y si no lo crees, permíteme que te haga una pregunta:

Para tus necesidades más importantes ¿Te fías de un profesional sin ambición?

10. Generosidad:

El principal síntoma de ambición es la generosidad. Es una ley universal.

Quién mucho da, mucho recibe.

Contratar servicios de salud y bienestar requiere de una gran confianza por parte de tus clientes. Y no hay mejor manera que generar confianza que dar antes de recibir.

Para ello, puedes aplicar cualquiera de éstas fórmulas:

· Una primera consulta o sesión gratuita.

·  Un breve diagnóstico.

· Un documento de recomendaciones. Puede ser genérico y útil para la mayoría de tus clientes y enviárselo de forma gratuita en formato pdf, cuando contactan la primera vez contigo o se registran en tu web.

·  Un blog, un Vlog o un podcast. Ofrecer contenido de valor a tus clientes actuales o potenciales es una de las mejores formas de generosidad que retornará a ti con mucho más valor.

Pues hasta aquí mis 10 recomendaciones para diferenciarte, destacar y sobre salir en un mercado, que precisamente por saturado, reclama profesionales valientes como tú que den un paso adelante y decir: YO NO SOY UNO MÁS.

Espero ansioso tus comentarios para saber ahora que te ha parecido y sobre todo si piensas aplicar estas 10 pautas desde ya.

¡Quiero escucharte!

Ciao,

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